Cierra los ojos...


Cierra los ojos. Imagínate que estas solo, a oscuras, nada a tu alrededor, abandonas tu mente al olvido y de pronto unos labios  acarician los tuyos. No sabes de quienes  son, pero si sabes de quien te gustaría que fuesen, sigue sin abrir los ojos, imagina a esa persona que tanto deseas.
Piensa e imagina que está delante tuya, que no te ve, pero tú sí. Ahora mismo está saliendo de la ducha, y delante del espejo se da su crema corporal, coge un poco por la mano se la extiende por los pies para seguir por los gemelos y la media piernas. Movimientos circulares ascendentes. Coge más crema y prosigue por los muslos, primero por el izquierdo cogiendo el glúteo, la piel se eriza al propio tacto de sus manos, pues la crema esta fría, y la piel recién salida de la ducha, se tornan con mayor temperatura. Estas viendo a esa persona. Te mueres de ganas por continuar tú aplicando la crema por el muslo y glúteo derecho. Imagínalo bien. Con fuerza. Si pones ganas lo harás. Apareces tu, y esa persona te ve, te divisa, y sabe que le estas mirando. Los dos en silencio delante del espejo, puedes imaginarlo.
Le abres las piernas con las manos sostenida en el espejo grande, coges crema, y por detrás lo extiendes por el muslo derecho y por su glúteo, tus manos calientes suben bien por toda la ingle, rozando un poco sus partes. Mientras observas la cara de esa persona, que cierra los ojos por placer, ves como se eriza su piel y como tú te excitas a saber que como ha reaccionado su cuerpo por un simple roce. Coges mas crema para darla en la barriga y por el pecho, tu, de pie detrás de la otra persona, mientras le susurras al oído, m' me encantas ' mientras muerdes despacio el cuello para observar reacciones, y tus manos se pliegan en la piel de su vientre sedoso y cremoso. Aprovechas para bajarlas y notar su sexo, que está caliente y mojado por las provocaciones de tus manos. Escuchas un leve gemido y como su cuerpo su vuelve vulnerable a tus caricias. Imagínalo. Sigue sin abrir los ojos. Te quitas la ropa y sigues por detras, ambos delante del espejo, coges su pelo con firmeza ladeando su cabeza hasta que la acercas a tu boca, quieres besar esa boca, esos labios, pero luego la apartas, provoca ese deseo.  Coges más crema y la pones por su cuello, la crema dibuja la silueta de tus dedos, ella mueve levemente su cuerpo al unísono de tus caracas, esa persona está en tus manos. Y lo sabes
Con las mismas manos llenas de crema canteas el cuerpo, los dos mirándoos frente a frente, excitados ambos, esa persona por ser acariciada por tus manos y tu por recorrerla con tus caricias., y es en esa milésima de segundo cuando frente a frente notas su pecho acelerado por la respiración, su boca deseosa de tu boca, y embadurnados de crema, que no resistís mas la tentación, decidís con la mirada, sin hablar nada, que vuestros cuerpos se unan y formen uno. Donde las caricias calientes, el pasionalismo desgarrador de vuestras manos se tatúen en vuestra piel de una tonalidad rojiza, y de sentir el calor del otro hasta que todo torne a su fin sea lo más salvaje que hayáis hecho nunca. Imagínalo con todas las fuerzas y deseo que te incite la otra persona.  ¿Puedes?









Hay cosas que pertenecen a la imaginación, tal vez a sueños. Pero si de algo estoy seguro, es que querer es poder y que si quieres, lo consigues. Solo tienes que ir a por ello. Imaginación o sueño. ¿Qué más da?

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