Hoy vi llorar a un hombre...


...

... ...

- Sabes lo que siento por ti  ¿No es cierto? Te quiero, no quiero perderte.

   - Lo se, yo tampoco a ti, eres importante para mi...

- Intentémoslo, no puedo soportar ser solo tu amigo.

   - No puede ser, mi vida esta con el...

- A mi me quieres mas...

   - Lo siento...

Ella se hecho a llorar, no podía controlar la situación, debía elegir entre el hombre con el que llevaba un año y medio con planes de futuro o el amor de su vida, el hombre que cada día la ilusiona y la hace reír de una forma distinta... Eligió al chico con el que estaba saliendo...

- No puedo hacer mas, lo único que lamento es no ser tu mejor opción...

   - Eres el mejor hombre que he conocido nunca, yo lamento hacerte daño...

Ella no paraba de llorar, él entendió que sobraban las palabras así que la agarro fuertemente por la cintura, la acerco a su cuerpo y la beso, como ningún hombre la había besado nunca... Ella se fundió con él en ese beso, el tiempo se detuvo y una vez acabado el beso todo acabo con un abrazo.






















Él no quería llorar, aguanto... La dejo en casa y cuando se dio la vuelta para seguir su camino, una lágrima resbalo por su mejilla...


Ese beso...


Quedaron, una vez mas, una vez como cada tarde, pero algo pasaba... Los dos lo entendían, desde que se conocieron hasta ese preciso instante su atracción había aumentado por momentos, a cada minuto se gustaban mas, a cada segundo se pensaban y suspiraban el uno por el otro. Esa tarde algo pasaría, ambos anhelaban ese beso, ese roce entre sus labios y yo no paraba de pensar en cuantas veces me lo había imaginado, si le hacharía el coraje necesario y si podría parar en el caso de que me lo pidiera...

Juntos... Juntos empezaron a reírse y a jugar hasta que por accidente ( fue... un accidente ¿verdad? ) él... mejor dicho, yo, acabe encima de ella, nuestras miradas se cruzaron, podía notar los latidos de su corazón en mi propio pecho... con cada segundo pasado nuestros cuerpos se excitaban, yo que tenia sus manos atrapadas bajos las mías no podía contenerme, quería hacerla mía... ella, atrapada bajo mi cuerpo, no paraba de pedirme con la mirada que lo hiciera. Mi mano izquierda soltó la suya, nada mas soltarla su mano se deslizo por mi pecho, hasta mi cintura y poco a poco metió la mano debajo de mi camiseta subiendo, suavemente por mis abdominales... Mi mano, añoraba su piel, levante su vestido y acaricie su pierna, conforme subía la temperatura y los gemidos iba aumentando, amague al pasar por su sexo y seguí subiendo, metí mi manos detrás de su espalda y con un movimiento fuerte y firme la levante y la coloque encima mía. El beso aun no había llegado, y una vez allí, encima mía, me miro con esa sonrisa seria y llena de picardía que tanto me gusta se acerco y me beso, mis manos, deslizándose desde su cintura hasta su espalda, apretaron fuertemente, yo no quería soltarla, quería que ese beso, esa pasión y esa sensualidad se congelaran ene l tiempo... Sus manos, rodeando mi cuello, bajaron a mi cintura agarrando mi camiseta para mas tarde arrancar mela del cuerpo, hice lo mismo con su vestido...

Todo se volvió, en ese preciso instante, salvaje, apasionado, sensual y por supuesto sexual. Movimientos, caricias con las que se sentía el deseo del uno por el otro, besos con los que cualquier hombre quedaría a merced y completamente vulnerable... Ella gimió mientras se movía y acercándose a mi oído susurro, haz que esta noche sea completamente tuya... Por un momento quede paralizado, no se bien si por lo que me dijo o por el escalofrío que me entro al tener su aliento tan cerca de mi cuello, un segundo después reaccione, la desnude del todo, la tumbe y allí... entre nuestros besos y gemidos, entre nuestras lenguas y nuestras miradas, comencé ha hacerla mía... Mi boca, besando y lamiendo su cuello, fue bajando poco a poco por sus pechos, pasando por su ombligo, con la lengua tan suave que conforme se deslizaba por su piel cada poro de su cuerpo se erizaba... Mi cabeza termino por desaparecer entre sus piernas a la misma vez que ella gemía mi nombre, notaba como cada sensación la paralizaba, sus manos agarraban con fuerza mi pelo, sus piernas temblorosas quedaba tranquilizadas por las caricias de mis manos... Hasta que entre el silencio un gemido chillo con voz aguda, hasta que note que cada músculo de su cuerpo se tensaba y sus manos que soltando mi pelo agarraron con fuerza el sillón de su coche para mas tarde descargar toda esa tensión en su orgasmo, en un grito, en un momento en el cual ella ya no podía pensar... Sin dar tiempo a mas que unos suspiros, me coloque encima suya, la mire y ella me devolvió la mirada... ahí estaba de nuevo esa sonrisa, la sonrisa que me volvió loco, que me llevo a donde estábamos y que ahora, con toda la picardía y ternura que puede tener una sonrisa, me decía... vamos, hazme COMPLETAMENTE tuya...


Tenerte cerca...




Déjame... Déjame follarte la boca a besos.

Oye...


-         

           -Oye, tengo que hablar contigo hay algo que quiero prometerte…

n  Si claro, dime

-          -Pues quería prometerte un para siempre, ¿ tu me lo prometes?

n  Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.

-          -Bueno aunque te odie, si me necesitas, iré.

                  n  No me lo creo… si me odias no me querras ni ver.

-          -Pues cierro los ojos.

n  No me querras ni oir…

-          -Pues no te dejare hablar.

n  ¿entonces, que haras?

-          -Te abrazare y te dire susurrando… ¿ te acuerdas de aquella tarde, cuando te prometi un para siempre? Pues lo decía en serio.